Prevención de riesgos laborales en pescaderías y cárnicas

Prevención de riesgos laborales en pescaderías y cárnicas

La PRL o prevención de riesgos laborales es fundamental en cualquier sector de la economía. El objetivo central es evitar que la salud de los trabajadores se vea afectada de algún modo, para lo que hay que conocer los peligros.

Al entenderlos, se podrán plantear las protecciones adecuadas para garantizar la seguridad.

RIESGOS LABORALES EN PESCADERÍAS Y CÁRNICAS

Los empleados de pescaderías y cárnicas se exponen a una amplia variedad de riesgos laborales. Estos se manifiestan de una forma u otra a lo largo del día a día. Ya sea por utilizar un cuchillo o manejar la propia materia prima, los trabajadores pueden llegar a salir mal parados. Para ahondar en el tema, nada mejor que conocer algunos peligros importantes.

  • Riesgo al utilizar maquinaria y herramientas. Los trabajadores pueden sufrir lesiones en las manos y los dedos debido al uso de cuchillos, sierras y otros utensilios de corte. También es posible que se den atrapamientos si la ropa es demasiado holgada.
  • Contaminación cruzada. Al manipular diferentes alimentos, siempre cabe la posibilidad de contraer enfermedades. Este riesgo aumenta si las manos no se lavan de manera correcta o la materia prima no se trata con el debido cuidado.
  • Temperaturas extrema. Las condiciones de trabajo imponen a menudo un frío excesivo. Es muy frecuente que ciertos cortes de pescado se guarden en cámaras frigoríficas bajo cero, que pueden provocar daños graves como congelaciones de miembros.
  • Riesgos químicos. Otra fuente de enfermedades o alergias se debe a la exposición a productos utilizados para la limpieza y desinfección, en especial si están mal almacenados o conservados.
  • Riesgo de caídas. Un derrame de sangre, agua o hielo puede provocar un resbalón. Lo mismo ocurre cuando los suelos quedan mojados y no se lleva calzado antideslizante.

EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDISPENSABLES

Ante los riesgos mencionados, es indispensable usar equipos de protección individual (EPI). Una de las prendas destacadas son guantes, ya que evitan que un corte fortuito cause estragos. Además, se adaptan a las diferentes tareas que se realizan y al tipo de cuchillo. Por ejemplo, se emplearán guantes de malla al manipular una macheta para trocear carne.

El calzado es otro EPI que no debe faltar. Protege a los pies frente a golpes fruto de un objeto que cae, pero también contribuye a mantener la estabilidad del trabajador o el confort. Tal es el caso de las botas Hydrotech, que mantienen una alta comodidad, son transpirables y evitan resbalones. Asimismo, su ligereza persiste pese a estar húmedas.

En definitiva, si la PRL en pescaderías y cárnicas no es la adecuada, los trabajadores serán quienes sufran las consecuencias. Por suerte, los EPI fomentan ambientes laborales seguros, cómodos y garantizan la efectividad sin importar los peligros de la tarea asignada.